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La capital de la República de Cuba se encuentra bordeada por un extenso litoral, en el cual se pueden disfrutar de más de 14 km de playas en las que se rodeará de un paisaje de ensueño. La Habana es además una ciudad que atrae a todo el que la visita de una manera especial. La belleza de su arquitectura, sus edificaciones y los tesoros de sus museos invitan a adentrarse en sus calles y disfrutar del espíritu contagioso de sus gentes. Su centro histórico y su red de fortificaciones fueron declarados en 1982 por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La Habana vieja

El casco histórico de la ciudad de La Habana se forma a partir del puerto y el centro oficial, la Plaza de Armas. Se encuentra repleto de auténticas joyas arquitectónicas de diversas épocas y ofrece una de las colecciones de edificaciones urbanísticas más completas de toda América. En ella encontrará todo tipo de monumentos antiguos, fortalezas, iglesias y palacios. Solo esta zona de la ciudad alberga más de cerca de un millar de edificaciones de importancia histórica con diversos ejemplos de una distinguida arquitectura que va desde el barroco.

Museo de la revolución

Esta monumental edificación ubicada en Centro Habana alberga uno de los museos más interesantes de toda Cuba. Es una visita obligada especialmente para todo aquel que sienta curiosidad por la historia de la isla. El museo exhibe diversas exposiciones y colecciones que muestran fotografías, banderas, documentos, armas y otros objetos relacionados sobre la lucha revolucionaria contra Batista, y la historia de Cuba, en orden cronológico, que van desde la cultura precolombina de Cuba, hasta el régimen socialista actual. Destacan las exposiciones sobre el asalto de Moncada de 1953.

Malecón Habanero

Esta obra estratégica para detener el agua, es además un popular enclave para turistas y locales. Los habitantes de la isla pasan las noches y madrugadas esperando el amanecer, tomando tragos y cantando con guitarras bajo las estrellas. El malecón habanero se ha convertido desde su construcción en signo de la isla, representando internacionalmente el espíritu de Cuba.